

Mi trabajo explora la figura humana como portadora de arquetipos culturales y simbólicos.
A través de la pintura al óleo, investigo la manera en que mitología, historia y memoria colectiva continúan manifestándose en el día a día contemporáneo.
Mis obras suelen presentar figuras que habitan un espacio entre lo humano y lo simbólico. Personajes como Atenea o retratos arquetípicos funcionan como vehículos para reflexionar sobre el conocimiento, el poder, la identidad y la construcción de significado en nuestra cultura.
Con técnica influida por la tradición pictórica clásica, busco que la pintura misma —su materialidad, luz y presencia— genere una experiencia contemplativa donde la figura se convierta en un punto de encuentro entre pasado y presente.