PINTA CHAFA vs PINTA COMO PRO

Hace unos días, fui a barnizar un retrato que meses atrás había entregado y cuyo tiempo de espera para barnizar ya se había cumplido.


Mientras hacía el trabajo, el cliente me comentaba que otro miembro de la familia (que también deseaba conservar un recuerdo de ese ser querido) había enviado a hacer otro retrato de la misma persona con un pintor diferente, cuyo nombre no sé.


Me decía el cliente que esa otra persona, al recibir el pedido que había ordenado, se decepcionó un poco. No voy a entrar en cuestiones del estilo de cada pintor. Esta claro que eso es completamente personal y que cada quién tenemos un estilo para trabajar o interpretar lo que queremos pintar.


Lo que me llamó la atención de este comentario fue lo siguiente. El cliente se quejaba de que la luz pasaba a través de la tela, que el «canvas» no se veía fijo y que se veía de una calidad inferior, y agregó que no le habían comentado nada sobre el tiempo de barnizado.


¿Por qué escribo sobre esto?

Porque creo que uno, como cliente, desea obtener lo mejor posible por el precio que pagó. Pero también lo escribo porque muchas de las personas que siguen esta página y/o blog no buscan ser clientes, sino proveedores de arte. Deseamos ser creadores de piezas que la gente desee comprar. Yo sé que eso es lo que yo deseo. Deseamos pintar y aprender qué prácticas son adecuadas para hacerlo. Nos preguntamos cómo igualar colores, cómo traspasar el dibujo primario, cómo hacer una pincelada, etc.

El asunto es que un aspecto primordial del arte, es la calidad. Debes buscar que tu obra, en la medida de lo posible, perdure. No podemos exigirle a una banana pegada con duct tape que dure un año; pero ciertamente hay pinturas en óleo que han existido por siglos. Y esto no es casualidad. Y aunque hay conservadores que se dedican a mantener en estado óptimo una obra de arte, la verdad es que mientras menos se le meta mano a una obra, mejor.

Pero bueno, ya estoy divagando mucho.

El punto es que, cuando estas cobrando por una pintura, tu responsabilidad es hacerla lo mejor posible, especialmente si no la estas dando barata.

La calidad no solo esta en que compres los óleos más finos o caros. Va desde el inicio.

Empecemos desde el principio

Es importante cómo preparas el soporte. ¿Cuál superficie me conviene más y porqué? Ya sea que hayas decidido trabajar sobre un soporte rígido o flexible (madera, metal, papel, lino, loneta de algodón, etc.), ¿cuál es el método de imprimación correcta para cada superficie y para lo que deseo obtener con mi pintura?

Sorpresa. Necesitas sellar e imprimar tu superficies (una vez preparada se llamará «soporte pictórico»), para protegerla de la humedad, de los ácidos del aceite del óleo, entre otros factores. El sellado debe ser por delante, por detrás y por cualquier lado donde la superficie esté expuesta (en inglés a esta capa se le llama size -que significa, en este caso, sujetar-). La imprimación solo va sobre el lado donde vamos a pintar.

En consecuencia a esta imprimación, tu soporte se hace opaco. Si ves una pintura de óleo que permite la luz traspasar a través de la tela, ten la certeza de que esa tela no esta preparada, por consecuencia, la pintura es más propensa a deteriorarse. OJO. No la compres.

A la hora de pintar.

Una vez que has preparado tu soporte, y comenzado a pintar, debes tener en cuenta ciertas «normas» que obedecen a básicas leyes de Física o Química para hacer una pintura estable y que nada tiene que ver con que si sabes pintar, o dibujar.

Tales puntos a tener siempre en mente incluyen la regla de «graso sobre magro», que consiste en que nunca una capa inferior debe tener más aceite que la superior, ya que esto hará que se craquele tu pintura, ya que la capa superior se secará primero que la inferior y no será lo suficientemente flexible para resistir los micromovimientos de la capa de abajo. Esto tambien incluye aceleradores de secado como el Liquin, que debe de agregarse muy someramente teniendo en cuenta que no debo permitir que la capa superior seque más rápido que la inferior. O sea, prohibidísimo para hacer veladuras.

Otro punto a tener en mente es no utilizar solvente, ni barnicetas, generalmente hechas con barniz de dammar, aceite de linaza y solvente. Estas son fórmulas heredadas por alguna tradición que lamentablemente seguimos practicado, pero que dañan seriamente nuestra pintura. Los solventes, su nombre lo dice. disuelven la pintura. Esto es, que quiebran el medio que mantiene unidas las partículas de pigmento, quitándole brillo y haciendo una capa débil. En cuanto a las barnicetas, el barniz de dammar se usa para barnizar la pintura, es una capa que protege a la pintura del medio ambiente. Pero si aplicas barniz de dammar desde que estas haciendo la pintura, lo que logras es que el barniz se agarre hasta las capas inferiores, y que el día que el barniz requiera renovarse, dañe la pintura. Piensa en el barniz como un mantel que protege una mesa. Quitas el mantel cuando esta sucio o deteriorado y lo lavas o cambias, sin dañar la mesa. Ahora, imagina que el mantel no solo se pegó. sino se fusionó a la superficie de la mesa, Cuando desees quitar tal mantel, dañarás la mesa.

El barnizado también es importante.

Como lo indiqué en la comparación con un mantel, la función del barniz es proteger la pintura del polvo, la humedad y otros factores del medio ambiente. No se recomienda utilizar Liquin para barnizar, por la posibilidad indicada anteriormente de craquelarse debido a un secado muy rápido. Hay algunos barnices (tipo Regalrez, como Gamvar de Gamblin) que permiten ser aplicados al estar la pintura seca al tacto. Sin embargo los fabricantes indican que aún así, es ideal esperar un período de 6 meses a 1 año para barnizar una pieza y estar seguros que el óleo ha secado y ha curado, lo que minimiza la posibilidad de craquelarse.

Estos y muchos otros aspectos son los que debemos aprender si deseas pintar como un profesional. Y hay muchas fuentes donde los puedes aprender. Te recomiendo dos grupos de Facebook Traditional Oil Painting y Painting Best Practices, También el libro Traditional Oil Painting de Virgil Elliot que lo puedes adquirir en este enlace. Todas estas opciones son el inglés, pero, ¡hey!, es una gran oportunidad de aprender el idioma con un tema que nos encanta.

En conclusión

Como clientes. Al momento de ordenar una obra, checa el trabajo previo del pintor. Lo primero que debes tener en mente es si te gusta su trabajo/estilo, claro. Eso es lo más importantes, porque si tiene buena calidad, pero la imagen no trae en ti la emoción que buscas, pues de nada sirve que esté muy bien hecho. Luego pregunta, previo a ordenar, qué materiales y procesos sigue a la hora de hacer una obra.

Como pintores. Es hermoso dejarnos llevar por nuestro impulso artístico, ¡¡es también muy hermoso vender nuestro trabajo!! Pero si además de eso, eres capaz de hacer un trabajo de primerísima calidad, vas a toda velocidad a convertirte en un crack. Hay muchas maneras para estar listos para ese golpazo de inspiración que nos da de repente. Estoy segura que Da Vinci tuvo esos golpes de inspiración tambien, pero si no hubiese hecho piezas preparadas para soportar decentemente 500 años, nadie conoceríamos su trabajo.

Así que haz el intento, infórmate, revisa que todo conocimiento que te sea impartido (incluso en este blog) sea apoyado en una base más medible que la simple costumbre o tradición. Aprende a utilizar los métodos más correctos a tu alcance y #PINTACOMOPRO

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